La ira no es la respuesta vía @epsicologia

La ira no es la respuesta vía @epsicologia Muchas personas reaccionan con rabia cuando se sienten amenazadas. Es un estado de alerta que genera adrenalina a través de la activación del sistema nervioso simpático para que podamos combatir lo que en un momento se interpreta como una amenaza.

En su acepción más positiva, la ira tiene como objetivo darnos fuerza para protegernos y poder sobrevivir. Pero muchas veces mostramos exacerbación cuando no la necesitamos. Esta emoción tiene muchas consecuencias a nivel fisiológico y de comportamiento: el pulso se acelera, el corazón late rápido, la respiración se agita; pero también conlleva que las personas a su alrededor se sienten incómodas, amedrantadas, con miedo y deseos de alejarse. Nadie quiere relacionarse con una persona que estalla de forma descontrolada y que dice y hace cosas que luego cuesta olvidar, y que en muchos casos condicionan el trato de por vida.

Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza” BenjamIn Franklin

Esta forma de actuar tiene un claro desen­cadenante: el pensamiento. El iracundo está valorando el contexto como algo terrible, y sinceramente no lo es, salvo que detrás de usted corra un oso fiero. La cólera no es una respuesta eficaz para comunicarse. Así que olvide la idea irracional de que por las malas se consigue todo o de que hay personas que no reaccionan salvo que se les dé un grito.

El campo de las emociones es riquísimo: la tristeza, la frustración, la alegría, los celos o la pena. Tiene cientos de ellas. ¿Por qué ha elegido expresarse con furia? Si lo que necesita es desahogase, hágalo, pero no con este traje que le genera malestar a usted y a quienes le rodean. No existe ningún manual en el que se especifique que la ira es la respuesta idónea para expresarse cuando algo sienta mal.

También puede practicar el humor y contemplar la vida como un lugar más divertido. Que alguien le adelante por la derecha puede ser una amenaza o una situación cómica si se imagina a su conductor desnudo con un gorro de Papá Noel en la cabeza. ¿Va a cambiar su forma de conducir proyectando su rabia a través del cristal del coche? No, seguramente su estado de tensión le lleve a precipitarse en la siguiente maniobra.

Hay personas que muestran ira para escenificar su enfado. Como si la irritación fuera más real si se evidencia de forma violenta que si se escenifica con tranquilidad. Busque la causa y localice el motivo de su enojo. Y pregúntese: ¿el motivo justifica la respuesta? Si es no, piense con hoja de papel y lápiz delante en otras alternativas para enfrentarse a su enfado y resolverlo. Busque muchas, haga una tormenta de ideas, incluso basadas en el humor: ¿cómo pensaría y reaccionaría alguien que vive en la campiña, rodeado de pájaros y con un ritmo lento de vida? Ojalá consiguiera reírse mientras realiza el ejercicio. La risa relajará su sistema nervioso y podrá contemplar el momento desde un punto de vista más enriquecedor.

Una vez que tenga escritas todas las alternativas, léalas y decida, en función de su forma de ser, cómo le gustaría comportarse la próxima vez ante esta situación.

Si te enfadas, piensa en las consecuencias” Confucio

Igual no consigue actuar de esta forma alternativa inmediatamente, pero a base de interés y entrenamiento, seguro que en un futuro muy próximo consigue ir controlando poco a poco su manera de proceder.

Los consejos para controlar su ira y buscar otras alternativas más sanas para mostrar su enfado deben empezar por preguntarse cómo de amenazante es el motivo que lo genera. La valoración racional de la situación, contemplarla desde otra perceptiva, le dará una dimensión diferente.

Practique un idioma sereno. Lo que se dice a sí mismo le lleva a sentir de una forma determinada. Si no quiere experimentar furia, no se hable con términos como “horrible”, “no lo soporto”, “estoy hasta las narices”. Suavice y utilice expresiones del tipo “es desagradable, pero es pasajero”, “a veces esto es cansino”, “si tuviera que elegir, no sería esta mi decisión”.

Para conectarnos

PELÍCULA

‘Un día de furia’,

dirigida por Joel Schumacher y

protagonizada por Michael Douglas.

CANCIÓN

‘Cruz de navajas’

Mecano

Nos cuenta cómo los celos, el impulso

y la rabia nos llevan

a situaciones que no tienen vuelta atrás.

Trabaje su información propioceptiva. Exprésese lento, sonría a pesar de que no tenga ganas, exprese serenidad con los gestos de su cara y de su cuerpo, hable bajo y entone sin rabia. Adoptar la postura corporal y el volumen y tonalidad de una persona tranquila hará que su cerebro interprete que está en paz y mandará la orden de serenar el sistema nervioso.

Si la ira y el estado de enfado se mantienen en su vida como una constante en lugar de ser algo puntual, practique alguna técnica que le relaje: yoga, deporte, mindfulness, técnicas de relajación muscular. Cualquier ejercicio que le permita equilibrar el interior para ser paciente en el exterior.

Entrénese en habilidades sociales e inteligencia emocional. Entender los puntos de vista de los demás le permitirá ser más flexible y tolerante. Uno de los factores que nos llevan a ser irascibles es la falta de comprensión con los demás, o con los tiempos que manejan los otros, o con las formas de proceder. Entienda que no todos somos iguales, que llevamos ritmos distintos, que funcionamos de diferentes formas. Escuche por qué las personas actúan de otra manera y trate de entenderlos de forma sincera y de ponerse en el lugar de ellos. Igual esta otra visión le relaja.

Mejor ser prudente. Las personas irascibles creen que tienen el derecho a verbalizar todo lo que les pasa por la mente. A pesar de que ser sincero es una virtud, la sinceridad sin tacto es mala educación. No se crea con el derecho a decirle a todo el mundo lo que tiene que hacer y a dar consejos que nadie le ha pedido. Resérvese parte de información y quédese tranquilo, no reventará si no dice todo lo que piensa. Muchas de las personas bocazas terminan arrepintiéndose más tarde de lo que dijeron. Ahórrese este malestar.

Vaya sacando piedras de la mochila y no deje que se le acumulen los malos ratos. Resuelva problemas, tome decisiones, llame a quien le ofendió o con quien se siente ofendido y ponga en su agenda sonrisas en lugar de caras tristes. Pruebe a hacer este ejercicio: anote en una hoja todos los frentes que tiene abiertos y que le generan malestar. Al lado de cada frente anote cómo va a proceder, no lo que necesita de los demás para resolverlo, sino lo que usted tiene que hacer para cerrar esa carpeta. Ponga fecha y actúe. Y cuando lo solucione, ponga al lado un smile. Ahora tiene un motivo de felicidad y no una carga.

Practique actividades que le hagan sentir bien. La ecuación es sencilla. Si en su balanza hay más placer que obligaciones, se sentirá bien y a gusto. Se sentirá feliz, y las personas felices son menos agresivas e irascibles.

Tenga siempre en la mente una palabra clave: stop, tranquilo, slow… cualquier señal que lleve implícita la orden de parar, tomarse las cosas con calma, imprimir otro ritmo. Repítala y recuerde que siempre tendrá tiempo para dispararse si al final cree que es la mejor opción. Pero dese tiempo para analizar si otras posibilidades le harán sentir mejor, alcanzar otros resultados, sentirse cómodo con las personas.

Por cada minuto que permanece con rabia,

usted pierde sesenta segundos de paz”

Ralph Waldo Emerson

Y recuerde: usted no es globo, no hace falta que reviente cuando algo le pincha. Tiene capacidad para controlarse e inhibirse si así lo decide. Una de las consecuencias emocionales de las personas con ira es la sensación de falta de control. Son las situaciones las que los controlan a ellos.

Los coléricos pueden llegar a sobrepasar límites insospechados. Las consecuencias pueden ser muy peligrosas, no solo para el que recibe el ataque verbal o físico, sino para quien se emplea a fondo en este descontrol. No se deje arrastrar por arranques emocionales. Tener control es posible y está en su mano.

Los adultos son modelos de conducta no solo para los hijos, sino para cualquier adolescente o niño que les observa; también para otros adultos. Si aprenden que la ira es una forma de obtener poder, también querrán hacer lo mismo.

La ira no es la respuesta | El País Semanal | EL PAÍS.

vía La ira no es la respuesta | Consulta de Psicología | |Psicólogo Leganés Carabanchel Alcorcón Móstoles Getafe Fuenlabrada.

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Manual práctico Liderazgo Positivo: Comunicación positiva @JulianPelacho

Manual práctico sobre Liderazgo Positivo: Comunicar de forma positiva |.

vía Manual práctico sobre Liderazgo Positivo: Comunicar de forma positiva |.

thankyou

Este post no sólo habla de liderazgo positivo, sino que también se puede extraer información útil sobre comunicación con los demás, positiva y eficaz, basada en el conocimiento de nuestros logros y nuestras fortalezas personales. Al conocer mejor nuestros logros, nos resulta más fácil identificarlos en los demás y construir así relaciones más positivas, basadas en comunicación positiva en detrimento de la comunicación negativa.

 

Javier no va a dar feedback a sus colaboradores entre sesión y sesión. Ni por asomo. Participa con sus compañeros –mandos intermedios- en un proyecto de gestión por competencias asociada a laimplantación del sistema lean manufacturing en su empresa. Los líderes tienen que evaluar formalmente las competencias de los miembros de sus equipos como consecuencia de este modelo de gestión. Esta función es nueva para ellos y necesitan un entrenamiento previo.

De qué poco le ha servido a Javier haberse sentido bien consigo mismo un par de horas antes. Y lo importante no es el haberse sentido bien, que no es poco, sino la razón que le ha hecho sentir bienestar. Porque Javier tiene fama en su empresa de ser un experto en su materia, de ser un gran técnico. Pero es, como directivo, una persona fría y muy poco cercana a sus colaboradores. Por lo visto, es también bastante frío en su relación consigo mismo. De ahí su extrañeza al haberse topado en el inicio de la sesión de entrenamiento con emociones como la sorpresa, la tranquilidad, el orgullo o la alegría. Sentirse bien consigo mismo en el entorno laboral es un hecho poco frecuente en el caso de Javier. Y se le nota. Su expresión de incredulidad, de asombro –casi- lo dice todo. El bienestar y el trabajo son para él –como para casi todas las personas de esta empresa- conceptos incompatibles.

¿Qué ha hecho brotar en Javier –y en sus compañeros de proyecto- esas emociones? Simplemente, les hemos invitado a realizar la actividad “el árbol de la autoconfianza”. Antes de evaluar a otros, es mejor evaluarse a uno mismo. Si somos capaces de identificar nuestros logros profesionales, estaremos en mejor disposición de apreciar los logros ajenos, por pequeños o cotidianos que nos parezcan. Si, además, somos conscientes de qué fortalezas nos permitieron conseguir éste o aquél logro, es posible que experimentemos emociones positivas. Porque volvemos a saborear aquello que nos pasó desapercibido –por normal-. Porque lo que en su momento nos creó malestar, con la perspectiva del tiempo, cobra sentido. Compartir estas experiencias con los “grupos sabios” siempre es un motivo de satisfacción para nosotros cuando realizamos esta actividad. Prueba a hacer esta actividad, ¡ya nos contarás!

De hecho a muchos participantes les cuesta identificar inicialmente un logro profesional. Cuando no existe una cultura del reconocimiento (Greenberg y Arakawa), todo, aunque cueste, es “normal” y se supone que hacer bien nuestro trabajo es, sin más, lo que se espera de uno. Y punto. Cuando, además, la velocidad con la que vivimos no nos permite “parar”, cualquier logro queda sepultado por cientos de nuevos objetivos, decisiones, imprevistos… Pero en este proyecto, Javier y sus colegas han parado y han saboreado, con consciencia, el hecho de saberse y sentirse competentes. Por eso experimentan bienestar. Se sienten, además, apreciados y apoyados por sus compañeros de proyecto en este descubrimiento pues muchos de los logros acaban siendo comunes.

Ninguno de los participantes conocía las investigaciones de Kim Cameron sobre Liderazgo positivo. Pero como si las hubiesen conocido. Porque se da cuando el lenguaje afirmativo y solidario sustituye al lenguaje negativo y crítico. Porque los comentarios positivos de aprecio, apoyo, ayuda, aprobación o los halagos sustituyen a los negativos que manifiestan crítica destructiva, desaprobación, insatisfacción o descalificación. Para Cameron, el líder debe saber elogiar y ser comprensivo, sin dejar la corrección y la crítica cuando sean necesarios, pero éstos siempre en contexto positivo. Por eso, identificar fortalezas asociadas a logros así como dar feedback correctivo de modo adecuado son dos estrategias clave del líder positivo.

En esto, sencillamente, ha consistido la actividad del “árbol de la autoconfianza”. Ahora ya saben –a través de su experiencia personal- cómo hacer sentir competentes a sus colaboradores. Apreciar sus fortalezas y reforzarlas cuando han sido claves en la consecución de los objetivos es una estrategia relativamente sencilla y altamente positiva vistos los resultados. La sesión termina y queda pendiente para la siguiente analizar el impacto del trabajo de campo propuesto entre sesión y sesión: simplemente “dar feedback”

Roberto, otro de los participantes, se despide amablemente. No sin antes compartir conmigo su bienestar –aunque no sabe a ciencia cierta a qué se debe- y la mejora de las relaciones con sus compañeros durante estas semanas de proyecto. Incluso han vuelto a quedar después del trabajo para tomar algo. Está contento y yo me alegro sinceramente por él pues lo que está experimentando es fruto del esfuerzo y curiosidad con el que se está manejando en este escenario de aprendizaje.

Pero Javier en cambio, se muestra taciturno a la finalización de la sesión. “¿Qué te pasa”, le pregunto. “No voy a dar feedback”, responde hierático. Ante mi pregunta de por qué, responde que “en esta empresa nadie dice esas cosas y yo no le he hecho nunca; así que mejor seguir con lo mío no sea que alguno vaya a pensar que quiero algo de él”.

No le contradigo. Lo dejo en sus manos pues, en el fondo, le comprendo. Mirando hacia la alta dirección sé que no hay un líder positivo que vaya a apreciar el trabajo de Javier, Roberto y los demás mandos intermedios. Y, con toda seguridad, este Director General querrá que la gente sea muy competente para conseguir resultados a través de los sistemas innovadores de mejora continua que está implantando.

Queda camino por andar, afortunadamente. Y mucho que aprender. Pues de nada sirve disponer de nuevos sistemas de gestión o de últimas tecnologías si un supuesto líder consigue sistemáticamente que sus equipos no se sientan competentes mediante el uso de una comunicación descalificadora y de desaprobación casi constante. Líderes negativos…¡qué poco se sospechan de nuevo a sí mismos!. Pero la semilla del liderazgo positivo, más saludable y más productivo, está plantada. Al tiempo.

Nosotros… ¡seguimos!

Julián Pelacho

Director de Conmac Acción Positiva

La “zona de confort”

El concepto “zona de confort” es muy utilizado en coaching, e induce a error la primera vez que lo escuchas. Parece que sea el término que define una situación en la que nos encontramos bien, cuando no tiene porqué y, de hecho, muchas veces nos encontramos realmente mal y necesitamos salir de ella para encontrarnos mejor.

En realidad, la zona de confort es un estado al que nos hemos acostumbrado, donde nos hemos creado unos hábitos que marcan nuestro comportamiento y nos hemos autoimpuesto unos límites y unos pensamientos, sin plantearnos cambiar, o sin atrevernos a ello. En este estado podemos estar bien o ser infelices, pero en todo caso nos marca las decisiones que tomamos, ya que éstas se hallan dentro de los límites para que nuestro estado no cambie. Como consecuencia no arriesgamos, no hacemos nada diferente, y en caso de que seamos infelices, nos impide salir de la trayectoria que nos hace infelices.

Para que una terapia funcione (y en el coaching es vital) debemos estardispuestos a hacer cambios, a arriesgar, y para eso necesariamente hay que salir de la zona de confort. Hay que trasladar lo que nos dice el terapeuta a nuestra vida cotidiana, y precisamente nos resulta difícil porque somos “animales de costumbres” y nos cuesta romper con los hábitos. Pero de nada sirve hacer terapia si luego nos aferramos a la situación que teníamos de inicio.

Fuera de la zona de confort se halla la zona de aprendizaje, donde intentamos cosas nuevas (nuevas decisiones, nuevas actitudes, nuevas conductas…) que nos pueden salir bien o mal, pero que en todo caso nos van a servir para aprender a dar respuestas diferentes a las situaciones que se nos plantean, cambiando el resultado. Esto es lo más importante: si lo que teníamos nos mantenía estancados, las nuevas estrategias nos dan todo un nuevo abanico de posibilidades que pueden llevarnos a una situación mucho más satisfactoria, y finalmente, a conseguir nuestros objetivos.

Mi opinión:

Estoy totalmente de acuerdo con los autores de este post en lo que concierne a la comodidad de la zona de confort. No es que la persona se encuentre bien en esa situación, sino que muchas veces nos resistimos a cambiar una situación por miedo a lo desconocido y miedo al fracaso. Pensamos que “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”, cuando la mayoría de las veces no tiene por qué ser así. Falta un poco de autoconfianza y seguridad en uno mismo para atreverse a salir de la zona de confort y entrar en la de aprendizaje, donde no sabemos que puede pasar pero, de todos modos, si ya estamos mal, ¿qué perdemos por intentarlo? Al menos, nos quedará la satisfacción de que conseguimos atrevernos y arriesgar en aras de un futuro mejor. Al no depender el éxito completamente de nosotros, no lo tenemos garantizado pero sí podemos estar satisfechos en el sentido de que lo intentamos y lo hicimos lo mejor posible.

¿Qué opinas tú al respecto?

Silvia Adame Fernández

Licenciada en Psicología

Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores

Los 10 hábitos esenciales de las personas positivas

http://noticias.universia.es/en-portada/noticia/2012/08/23/960804/10-habitos-esenciales-personas-positivas.html

 

Las personas positivas suelen mirar la vida de una forma particular que les permite enfrentar cualquier adversidad con sentido del humor y buena ondaSi quieres ser así pero aún luchas contra el negativismo, deberás cambiar tu actitud y adquirir nuevos hábitos, publicados por el portal Lifehack.org

1. Las personas positivas son capaces de terminar con lo que no es saludable en sus vidas. Confían en su capacidad para poner fin a todas las fuerzas negativas que afectan su vida, incluso a las personas que no valen la pena.

2. Las personas positivas no tienen solo un buen día sino que ellos mismos hacen que tengan un buen día. Esos seres humanos lejos de quedarse esperando, toman una posición activa y se entienden constructores de sus propias vidas.

3. Para las personas positivas, el pasado se queda en el pasado. No tienen tiempo para pensar en el pasado ya que están demasiado ocupados en hacer sus nuevas memorias.

4. Muéstrame a una persona positiva y te podré mostrar a una persona agradecida. Las personas positivas son las más agradecidas y no ven los baches de sus vidas sino los tesoros que día a día tienen por descubrir.

5. No se dejan atrapar por sus limitaciones. Las personas positivas se sienten motivadas por el abanico de posibilidades que siempre tienen. Consideran que no hay una solución perfecta a cada problema y que hay más soluciones que posibilidades.

6. No dejan que sus miedos interfieran en sus vidas. Sentirte temeroso te impedirá conocer cosas nuevas y experimentar. Las personas positivas no sienten miedo y son capaces de vivir la vida a pleno. Yconfían en su capacidad personal.

7. Las personas positivas sonríen mucho. Además su sonrisa es contagiosa por lo que repercuten positivamente en quienes lo o la rodean.

8. Las personas positivas suelen ser buenos comunicadores. La mejor manera para interactuar con los demás es estableciendo una buena comunicación.

9. Las personas positivas son capaces de vivir todo tipo de emociones, incluso el llanto.  No es cierto que las personas positivas siempre son felices. La felicidad también consiste en poder vivir el abanico de emociones que existen en la vida.

10. Son personas facultadas. Las personas positivas se niegan a culpar a otros y nunca se sienten víctimas de la vida. Procuran el apoyo entre las personas.


La actitud…

“No es lo que te pasa lo que determina tu futuro.

Es lo que haces con lo que te pasa.

Es tu actitud ante lo que te pasa.

Es cómo respondes ante lo que te está pasando.”

Germán González y Ana María Liñares.

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS

Publicado en Ni Ten (Mabuni Shito Ryu Karate Do): “Una pequeña parte de la familia Mabuni

Shito Ryu.” http://basi-nitenmabunishitoryukaratedo.blogspot.com/search/label/Para%20pensar

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS
a) Has de saber la montaña que vas a subir. 
No te dejes llevar por los comentarios de otros, como “aquella es más bonita” o “ésta es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para
lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

b) Has de saber llegar hasta delante de ella. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos: bella, intenresante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿qué ocurre? Las
carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es dfícil en
la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la
cima que pretendes alcanzar.

c) Aprende de quien ya caminó por allí. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que
tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares en
los que colocar la cuerda, senderos, ramas rotas para facilitar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

d) Los peligros, vistos de cerca, son vencibles. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños,
presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras
tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde
colocas el pie, notarás las trampas.

e) El paisaje cambia, conque aprovéchalo. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a
lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de
vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes
ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.

f) Respeta tu cuerpo. Sólo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que
merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te
puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabarás cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy
despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca
de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.

g) Respeta tu alma. No te repitas todo el tiempo. “Voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que
ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el
cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de
la escalada, pero, atención, tampoco te repitas: “Es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te
hará perder la fuerza interior.

h) Prepárate para caminar un kilómetro de más. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté
aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

i) Alégrate cuando llegues a la cumbre. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has
conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu
mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón.
Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has
conseguido.

j) Haz una promesa. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que
a partir de ahora la usarás durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir
otra montaña y partir hacia una nueva aventura.

k) Cuenta tu historia. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras
personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.
Paulo Coelho (Como el río que fluye)

Se hace camino al andar

Os dejo una frase de Jorge Bucay.

“Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes”.

Si no hacemos nada ante los problemas y los evadimos, estamos evadiendo nuestro propio crecimiento personal, nuestro propio aprendizaje de la vida. Con cada decisión, con cada paso que damos en la vida, con cada problema/dificultad que afrontamos, estamos creciendo personalmente, vamos madurando. Esta semana he estado pensando sobre este tema. Conozco a personas que les da miedo ir al médico solas, o que no saben que decir si tienen que ir al banco a pedir algo, por ejemplo. Son todas esas situaciones, triviales, las que nos hacen ser más independientes, aunque parezca una tontería. Poco a poco, se va perdiendo el miedo a solventar las pequeñas dificultades por uno mismo, sin necesidad de que nadie lo haga por nosotros o nos acompañe.

Hay un refrán que dice algo así: “No le des de comer, ayúdale a pescar“. En el fondo, le hacemos un favor al otro si le enseñamos a hacer algo en vez de dárselo hecho.

¿Qué opináis vosotros?

Camino

Atrévete

Muchas veces, los miedos, la comodidad en una situación, evitan que hagamos lo posible por cambiar una situación que no nos gusta. El miedo a no ser capaz, a cometer errores, nos limita a la hora de tomar decisiones y de pasar a la acción. Si no nos equivocamos, no podemos aprender de los errores. Nunca sabremos si hubiéramos sido capaces de hacer bien eso que nos hubiera gustado. Nunca sabremos si hubiera salido bien. Es mejor caer y levantarse que no hacer nada por miedo a caer. Si no vivimos experiencias, si no hacemos nada, siempre vamos a estar limitados.

Dejemos los miedos atrás, la pereza. No pasa nada por intentarlo. Si no sale bien, otra vez será. Ya sabemos como no hay que hacerlo. Siempre aprendemos algo, tanto de los éxitos como de los fracasos, pues nos conoceremos mejor a nosotros mismos. Sabremos hasta donde podemos llegar.

Decálogo de supervivencia de un parado

Os dejo aquí un comentario que he encontrado en el blog de Primer Empleo y me ha gustado mucho. Ya sabía todas esas cosas, pero es mejor dejar constancia por escrito de todo lo que hay que hacer. Como añadido, mi opinión es que lo más importante es la MOTIVACIÓN. Motivación por seguir adelante, por no perder la esperanza y trabajar en la búsqueda activa del empleo con ahínco, como si fuera el primer día. Si nos venimos abajo, todo está perdido. No hacemos bien las entrevistas, no hacemos correctamente las cartas de presentación, etc.

Decálogo de supervivencia de un parado

Por Tomás | Publicado el 11/08/2011

Os voy a comentar una serie de pautas que bajo mi humilde punto de vista son necesarias para la vida rutinaria de un parado, o mejor dicho desempleado.

1.- Tenemos que poner una hora fija o aproximada paralevantarnos, Ya que podemos caer en el error de quedarnos viendo la tele o ante el ordenador por la noche, y luego levantarnos tarde con lo cual desaprovechamos toda la mañana.2.- Dedicar un tiempo fijo al día a la búsqueda de trabajo, en la red, prensa o agencias locales. Se que es costoso y a veces frustrante pero el refranero Español dice “el que la sigue la consigue”. Recordad que en las bibliotecas están todos los periódicos y en muchas de ellas el uso de internet a través de Wifi es gratis, os lo digo por no caer en la tentación de ir al a leer el periódico.

3.- Reservar un tiempo del día para hacer deporte, pasear, o algún tipo de actividad, que os distraiga de la realidad de estar desempleado, no parado, estar en casa o en el bar mata y te vuelves loco, es importantísimo tener la cabeza ocupada en algo, porque como le demos vueltas a todo bufff.

4.- O se tiene enchufe o la búsqueda de trabajo es una carrera de fondo, por lo tanto hay que ser fuertes, si no lo sois, buscad ayuda, en amigos, familiares, o ¿ por qué no? En el Teléfono de la Esperanza (es bueno y gratis).

5.- Procurad no perder el sentido del humor. Los cambios de carácter pueden ser negativos y conllevan deterioros personales y sentimentales. Reírse de todo no nos buscara trabajo, pero si no lo encontramos, nos hará más fuertes frente a la depresión.

6.- Apuntaros a todos los cursos gratis (y OFICIALES) que podáis . Aprenderéis, y sobre todo… mientras estudias mantienes la cabeza ocupada y no piensas. Por otro lado es una forma de ampliar nuestra lista de contactos, importantísimo para la búsqueda de trabajo.

7.- Si un día no aguantas, no te lo guardes todo par ti, acude a foros de desempleados, escribe en ellos y saca todo lo que tienes dentro… es sano y a veces necesario, contactaras con gente que sufre los mismos problemas que tu y os podéis ayudar mutuamente.

8.- Hay que pararse y pensar seriamente en nuestras posibilidades, analizar nuestros defectos, nuestras virtudes, ver lo que podemos hacer con nuestra vida e intentar averiguar en que sector encajaríamos mejor y prepararnos para ello. Todos sabéis que el trabajo no viene a casa hemos de salir a buscarlo.

9.- Tener la mente abierta a los cambios, ya que es posible que tengáis que cambiar de vida, de ciudad de residencia e incluso de país.

10.- Aguantar la espera, saber que has enviado 3000. CV y realizado 500 entrevistas, y nadie te contesta. Al final acabas preguntándote ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? , olvidándote de que compites con 5.000.000 millones mas de personas.

11.- Estamos en paro, .. NO HEMOS HECHO NADA MALO, y por lo tanto no tenemos de que avergonzarnos . Comentad a todo bicho viviente vuestra situación, que buscáis trabajo…. Nunca se sabe quien te puede ayudar. Siempre he dicho que el boca a boca es nuestra mejor publicidad.

Estas son unas pautas espero que os sirvan y me gustaría me ayudaseis a completarlas, estoy abierto a cualquier nueva pauta idea o sugerencia.

Muchas gracias, Tomás, por tu aportación. Son consejos muy útiles.
Un saludo.

Haz sonreír a los demás, haz cumplidos.

A todos nos gusta que nos digan cosas agradables. Ello nos ayuda a crear un concepto positivo sobre nosotros mismos. En nuestra sociedad estamos más acostumbrados a decirnos entre nosotros los aspectos negativos y resaltar los fallos que a dar cumplidos y hacer saber a los demás cosas de ellos que nos gustan. Hacer cumplidos ayuda a tener amigos, permite que los demás sepan lo que nos gusta de ellos, aumenta la probabilidad de ocurrencia de esas conductas por haberlas reforzado, facilita la comunicación entre las personas, nos hace sentir bien por ser capaz de expresar sentimientos positivos, así como por hacer sonreír a la otra persona. Cuando hacemos cumplidos es probable que la otra persona también nos haga un cumplido, lo cual nos haría sentir mejor aún. También facilitamos el que los demás hagan cumplidos y hagan sonreír a más personas.

Hacer sentir bien a los demás no cuesta dinero y, sin embargo, reporta mucho bienestar y satisfacción. No cuesta esfuerzo, pues sólo expresamos algo que pensamos, no tenemos que inventarlo.

Hagamos felices a los demás y sintámonos bien nosotros también. Este vídeo es muy ilustrativo y motivador.

Espero que os guste, un saludo.