El #optimismo mejora el sistema inmune.

Post de la web http://www.optimista.net

Aunque sea difícil probarlo hay base científica para afirmar que el optimismo y la ausencia de estrés mejora el sistema inmunitario, pero los avances en la investigación en este campo nunca darán “una protección absoluta” contra virus o bacterias, “que siempre ganarán”.

Así lo han afirmado hoy en Oviedo en rueda de prensa el biólogo británico Gregory Winter y el patólogo estadounidense Richard Lerner, dos viejos amigos y competidores galardonados con el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por los avances que han logrado en la mejora del sistema inmunitario.

Ambos han logrado fabricar un sistema inmune sintético en tubo de ensayo y demostrado su potencial curativo al superar el repertorio de anticuerpos naturales que genera el cuerpo humano cuyo uso atenua el dolor de los pacientes y detiene el progreso de enfermedades inmunes, patologías degenerativas y algunos tumores.

Lerner ha apuntado que hace años pensó que no tenía sentido creer que el optimismo fortaleciese el sistema inmunitario, pero que la experiencia demuestra que éste se ve debilitado por el uso de esteroides, cuya producción aumenta con el estrés.

“Una persona pesimista ve la vida de manera más estresante, produce más esteroides y tiene más infecciones que alguien más alegre, hay base científica que lo explica”, ha señalado el científico estadounidense y corroborado Winter aunque, ha matizado, puede ser difícil probarlo “de manera rigurosa”.

En cuanto a la posibilidad de que de sus investigaciones pueda derivarse una “inmunidad absoluta” en el ser humano de manera artificial, ambos han considerado que la resistencia a los virus y bacterias hasta ahora conocidos puede mejorarse, pero no para los que puedan aparecer en el futuro “que, al final, siempre ganarán”.

Lerner ha advertido de que, salvo algunas infecciones, hay muy pocas enfermedades que la medicina pueda curar completamente, pero sí mejorar la calidad de vida de los pacientes como en el caso del VIH, convertido hoy en una enfermedad crónica, aunque ha trasladado a la industria farmacéutica la pregunta de cómo abaratar esos tratamientos para que puedan ser accesibles en todo el mundo.

Para Winter, fundador de varias empresas de biotecnología, ha defendido la necesidad de que este sector industrial rentabilice las inversiones necesarias para avanzar en la investigación dado que, de no ser así, se paralizaría su desarrollo posterior.

“Es difícil pedir que nos den los fármacos gratis porque, entonces, ¿quién va a pagar el desarrollo futuro de esos fármacos?”, se ha preguntado tras coincidir con su colega en la necesidad de mantener en tiempos de crisis el gasto en investigación, “que supone una fracción pequeñísima del presupuesto de un país”.

Para los galardonados, épocas de recortes como la actual son un buen momento para invertir en investigación, que acaba generando riqueza en un mundo dominado por la industria del conocimiento, “¿o alguien se imagina California sin Google o Facebook que han surgido de la investigación?”, se ha preguntado Lerner.

Según Winter, Caballero del Imperio Británico, en el sector público no hay dinero suficiente para lograr “que las medicinas sean gratis” lo que hace necesario que en el proceso investigador, bien sea en una fase inicial o más avanzada, siempre sea necesario buscar que los fármacos que se desarrollan tengan un uso comercial.

Los dos galardonados no han ahorrado elogios mutuos y así el biólogo británico ha destacado la “honestidad y excentricidad” de Lerner, así como el hecho de que habla “claro” mientras que el estadounidense ha alabado a un gran científico con el que ha sido un placer “competir y colaborar” en empeños “muy importantes” a lo largo de un viaje “que la amistad ha hecho más sencillo”.

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Saber manejar las discusiones y recibir críticas.

http://www.europapress.es/salud/noticia-saber-escuchar-salvaguardar-estado-emocional-claves-evitar-discusion-20121124132315.html

Las discusiones peligrosas, que son aquellas en las que “tenemos como prioridad tener la razón”, no suelen lograr ningún resultado y son capaces de dañar la relación entre las personas implicadas, por ello el psicólogo Antonio de Dios recomienda escuchar, evitar los individualismos, tratando de salvaguardar el estado emocional de la otra persona.

Las discusiones, aquellas que no forman parte de un debate, sino que puede calificarse de pelea, ya sea en el ámbito familiar, social o laboral, son “peligrosas”, porque dañan la relación y traición a los valores, explica a Europa Press este especialista del Hospital USP Marbella.

En parte la culpa es del cerebro, ya que como indica, “ante una situación de estrés o peligro, el cerebro emocional consigue que las personas dejen de pensar para salvar la identidad personal”, esto provoca que,“al tratar de salvar nuestra identidad, se dañe la del otro”.

En una discusión, “las personas implicadas suelen luchar por tener la razón. Lo que no solemos percibir es que, cuanto más tratamos de tener razón, más empujamos al otro a ponerse a la defensiva y a dejar de escuchar”; cuando se llega a esta situación, además del gasto de energía, “jamás se llega a un entendimiento”.

Así, a la hora de dar las pautas necesarias para tener una discusiones eficaz, destaca como muy importante tratar que la otra persona se sienta segura antes de intentar tener razón, es decir “salvaguardar el estado emocional” y eso se consigue, sobre todo, “sabiendo escuchar”.

“Cuando escuchamos el mensaje que se trasmite al otro es que es importante para mi, y cuando se trasmite ese mensaje, entonces, esa persona puede sentirse segura”, afirma, aunque para escuchar bien debe hacerse desde los valores de la otra persona, ya que “la clave es escuchar sin tener porqué estar de acuerdo”. En resumen, “hay que hacerle sentir importante, válido y seguro”.

MEJOR ESCUCHAR QUE HABLAR

A su juicio, “cuando la discusión pasa un nivel de excitación, la otra persona ya no está escuchando, está a la defensiva, cualquier conversación no va a llegar a ningún punto, porque no va a haber posibilidad de entendimiento”.

Por otra parte, “si se produce una discusión lo más importante no es lo que decimos, sino cómo lo decimos. Debajo de la conversación que trata de dirimir quién tiene razón hay otras que versan sobre las emociones de cada persona y también sobre su validez”.

De este modo, De Dios reafirma que “dos no discuten si uno no quiere”. Las claves para evitar una discusión es dejar de hacer monólogos y empezar a hacer preguntas, ya que “las personas más eficaces en una discusión son las que pasan más tiempo escuchando que hablando y sus intervenciones son curiosas y llenas repreguntas”.

Del mismo modo, afirma que las personas más eficaces son aquellas que saben escuchar y hacer sentir bien a los demás, “ser capaces de manejar conversaciones difíciles es garantía de éxito”. Uno de los motivos más frecuentes por los que las discusiones son inútiles es porque nos olvidamos de respetar las interpretaciones y, sobre todo, los valores de la otra persona.

Aunque desconoce si han aumentado las discusiones con respecto a otras épocas, sí cree que se discute mucho, posiblemente debido a que “la sociedad actual fomenta la inseguridad individual”“Normalmente lo que se hace bien vale poco, mientras que cuando se hace algo mal todo el mundo lo señala”, añade.

RESPECTAR LOS VALORES

“Normalmente estamos tan pendientes de nuestro punto de vista que lo defendemos incondicionalmente sin ni siquiera pensar que si la otra persona opina diferente quizás sea porque tiene información que nosotros no tenemos” y, en este sentido, advierte de que “solemos considerar que lo que está bien es aquello que comparte nuestros valores”.

“Pero quizá lo más importante sea aceptar que en ocasiones los valores de cada persona son diferentes y tenemos que elegir entre respetar los de los demás y hacerles sentir escuchados, entendidos y valorados, o defender los nuestros (valores) pese a que con ello estemos renunciando al Amor para tener razón”, añade.

De Dios cree que el problema no es tanto por qué se discute, sino que se discute normalmente porque la persona se encuentra insegura; “nadie debe tener poder sobre las emociones de uno a no ser que se le permita, y si no se siente insegura la persona, no entra en una discusión”, afirma.

Del mismo modo, aclara que, ante una discusión, uno no debe buscar ser refutado por el otro ya que, lo importante, “es ponerse en el lugar del otro”. “Cuando una persona necesita sentirse entendido en una discusión es una cuestión emocional, entonces debería preguntarse por esa dependencia, por qué como adulto tiene necesidad de ser entendido”, concluye.

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Mi aportación:

Cierto es que cuando alguien nos comenta algo que le molesta de nosotros, es decir, nos hace una crítica, nos ponemos a la defensiva y dejamos de escuchar. En el curso que impartí la semana pasada estuvimos trabajando cómo recibir críticas. Al igual que comenta el psicólogo entrevistado, lo primero es practicar la escucha activa. Prestar atención al contenido de la crítica. Además de intentar comprender qué es exactamente lo que le ha molestado a la persona de nosotros, hacemos que se sienta escuchada y favorecemos la comunicación. De otro modo, si no escuchamos y estamos a la defensiva, favorecemos la discusión e impedimos el buen entendimiento entre las partes. Por eso es tan importante.

Por otro lado, cuando la crítica es general, siempre es recomendable preguntar e intentar concretar. Preguntas del tipo ¿A qué te refieres con … (que soy una egoísta, por ejemplo)? Cuanto más clara y concreta sea la crítica, más fácil será comprenderla, ponerse en el lugar del otro e intentar cambiarla, si se está de acuerdo con ella.

Pero además de prestar atención a lo que dice la otra persona y concretar acerca de lo que se nos critica, es importante empatizar con la persona y mostrarle nuestro acuerdo o desacuerdo. También tenemos que tener en cuenta que hacer una crítica o pedir un cambio de comportamiento no es fácil. Probablemente, la persona no quiera que nos enfademos con ella y le cueste decírnoslo, lo mismo que nos pasaría a nosotros si queremos hacer una crítica. Por ejemplo, podemos decir “entiendo que te sientas molesto, yo estaba en esta situación…”.

Cuando la situación se vuelve acalorada y ya no sabemos ni lo que decimos, siempre es mejor practicar el autocontrol y dejar la discusión para otro momento, respetando así los valores del otro. Una vez se haya pensado con tranquilidad, la situación se ve de otra manera y también facilita que nos pongamos en el lugar del otro. Muchas veces viene bien escribir una carta dirigida a la persona contándole cómo vemos la situación y cómo nos sentimos. Al final de la carta, habremos cambiado nuestra opinión sobre la situación. Al principio, nos sentimos dañados y no podemos ponernos en el lugar del otro, pero conforme escribimos, vamos viendo la situación desde ambas perspectivas.

Sin más, espero que lo pongáis en práctica. Son consejos muy útiles, que favorecen las relaciones interpersonales.

Un saludo,

Silvia Adame Fernández

Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.

 

 

Resiliencia: 5 habilidades para afrontar adversidades

Hoy he descubierto este articulo. Estoy de acuerdo con lo que expresa y quería compartirlo con vosotros. ¿Qué opináis?

19/10/2012 Nacho Muñoz 

resilencia

Es curioso que descubramos palabrejas ya en edad adulta, cuando parece que son ya pocas las definiciones de nuestro diccionario que nos pueden sorprender. Pero sí, para muchos todavía queda un mundo de letras y significados por descubrir, términos que proceden de disciplinas específicas que son muy inspiradoras por el poder que tienen en otros escenarios distintos. ¿Algunos ejemplos de este tipo de palabros? Hay varios: asertividadserendipiatensegridaditeraciónempatía, resiliencia, procastinación

Muchas de esas palabras logran ordenar y conectar todo un cúmulo de ideas que andan por ahí dispersas. Cuando conocemos y entendemos uno de esos conceptos, de repente parece que por fin nos hemos explicado a nosotros mismos una realidad algo borrosa con la que nos enfrentamos diariamente. Uno de esos términos es cada vez más conocido… y necesario, porque señala directamente a cómo nos enfrentamos a las adversidades, ahora que las tenemos (casi) siempre presentes: se trata de la resiliencia.

Nacho Muñoz (@ignacionacho) dirige dos programas Master en Dirección de RRHH: en la UMA y en la UCO. Además, es responsable de consultoría en eMOTools, empresa especializada en innovación, donde está desarrollando una investigación sobre iskills(habilidades para innovar en la nueva economía)

Origen del palabro “resiliencia”

Aunque tiene un origen similar a la palabra estrés,ya que ambos proceden del ámbito de la mecánica, su uso está extendiéndose cada vez más en el ámbito de la psicología. Si el estrés, en origen, define el esfuerzo al que está sometido un material (por ejemplo, un pilar de un edificio), la resiliencia se usa en la física para expresar la capacidad de recuperación que tiene ese material a causa del esfuerzo al que ha sido sometido. Hoy, el concepto tiene mucho que ver con la persona y con esta realidad tan aparentemente nociva que nos está tocando vivir.

¿Qué es la resiliencia y por qué conviene saber más sobre ella?

La resiliencia(psicológica) consiste en la capacidad de hacer frente a las adversidades, superarlas e, incluso, ser transformados por el propio proceso. Al igual que un objeto abollado recobra su forma primitiva si tiene la suficiente elasticidad, los seres humanos dotados de resiliencia serán capaces de salir de una dificultad si consiguen desarrollar cierta plasticidad en forma de habilidades… resilientes.

Ojo, la resiliencia va más allá del concepto de flexibilidad: no se alude solamente a la capacidad de adaptarnos al entorno, sino de la capacidad de adelantarnos a él. No se trata  únicamente de ser versátiles para cuando haya momentos complicados: la cosa es estar bien situados para cuando la adversidad te mire a la cara, tener la capacidad de enfrentarse a ella con los mejores recursos posibles y, además, salir reforzado de la lucha que tendremos con ella.

5 habilidades para ser resilientes y no caer en el derrotismo

1. Doblegar esfuerzos

“Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”

Es momento de darlo todo. Levantarse más temprano, leer más, relacionarse mejor… Las oportunidades no llegan caídas del cielo. La perseverancia y el estar en contacto de forma permanente con los contenidos asociados a las posibles oportunidades es una obligación que nos debemos tomar muy en serio. Debemos luchar de forma consciente contra la procastinación, porque cada día que pasa sin estar encima de lo verdaderamente importante (profesionalmente hablando) nos aleja de cualquier objetivo a la vista.

2. Apostar por la serendipia

“El verdadero descubrimiento no consiste en encontrar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos

Nos abandonamos en exceso a la planificación y, sin embargo, actuar de modo programado hace que olvidemos que en lo desconocido probablemente también podemos encontrar oportunidades. Debemos permitirnos salirnos del guión establecido y actuar contraprogramándonos a nosotros mismos: acudiendo a sitios diferentes o que no teníamos previstos, leyendo contenidos que aparentemente no tienen que ver con nuestro expertise, relacionándonos con personas que no conocemos.

3. Alejarse de la victimitis.

”Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias… y las crea si no las encuentra“

“Yo no puedo”, “no va a servir para nada que lo intente”, “seguro que no consigo nada”, “la situación no es propicia”… son frases que nos aprisionan cuando tenemos que afrontar una decisión o llevar a cabo una acción que contenga cierto riesgo. Lavictimitis consiste en ponernos trabas a nosotros mismos, exagerando las debilidades y las amenazas, menospreciando las fortalezas y las oportunidades existentes. Alejarse de la victimitis es complicado. De pequeño ya éramos expertos en acudir a ella para dar respuesta a nuestros fracasos: “el profe me tiene manía”.

4. Saltar obstáculos

“Me parece que el secreto de la vida consiste simplemente en aceptarla tal cual es”

Cuando tenemos una dificultad: ¿la interpretamos como un problema… o la interpretamos como un reto? Es un proceso prácticamente inconsciente, ojo, pero si encontramos retos y desafíos en lugar de problemas en nuestra vida, estaremos facilitando que la pasión sea el instrumento con el que nos enfrentemos a la adversidad, en lugar de la desidia y cierta sensación amarga que aparecen cuando enfocamos de forma pesimista el escollo.

5. Experimentar

“No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan”

Ya está bien de sancionarnos los errores. Es hora de recompensarnos los grandes fracasos y repensarnos los éxitos mediocres. ¿Tenemos verdaderas ambiciones o sólo el ánimo de cumplir con lo mínimo?  Los brazos cruzados no ayudan. Si aspiramos a algo grande, necesitaremos iterar todo el tiempo, probar, errar, aprender, mejorar… experimentar constantemente.

Foto cc Comrade Foot

La “zona de confort”

El concepto “zona de confort” es muy utilizado en coaching, e induce a error la primera vez que lo escuchas. Parece que sea el término que define una situación en la que nos encontramos bien, cuando no tiene porqué y, de hecho, muchas veces nos encontramos realmente mal y necesitamos salir de ella para encontrarnos mejor.

En realidad, la zona de confort es un estado al que nos hemos acostumbrado, donde nos hemos creado unos hábitos que marcan nuestro comportamiento y nos hemos autoimpuesto unos límites y unos pensamientos, sin plantearnos cambiar, o sin atrevernos a ello. En este estado podemos estar bien o ser infelices, pero en todo caso nos marca las decisiones que tomamos, ya que éstas se hallan dentro de los límites para que nuestro estado no cambie. Como consecuencia no arriesgamos, no hacemos nada diferente, y en caso de que seamos infelices, nos impide salir de la trayectoria que nos hace infelices.

Para que una terapia funcione (y en el coaching es vital) debemos estardispuestos a hacer cambios, a arriesgar, y para eso necesariamente hay que salir de la zona de confort. Hay que trasladar lo que nos dice el terapeuta a nuestra vida cotidiana, y precisamente nos resulta difícil porque somos “animales de costumbres” y nos cuesta romper con los hábitos. Pero de nada sirve hacer terapia si luego nos aferramos a la situación que teníamos de inicio.

Fuera de la zona de confort se halla la zona de aprendizaje, donde intentamos cosas nuevas (nuevas decisiones, nuevas actitudes, nuevas conductas…) que nos pueden salir bien o mal, pero que en todo caso nos van a servir para aprender a dar respuestas diferentes a las situaciones que se nos plantean, cambiando el resultado. Esto es lo más importante: si lo que teníamos nos mantenía estancados, las nuevas estrategias nos dan todo un nuevo abanico de posibilidades que pueden llevarnos a una situación mucho más satisfactoria, y finalmente, a conseguir nuestros objetivos.

Mi opinión:

Estoy totalmente de acuerdo con los autores de este post en lo que concierne a la comodidad de la zona de confort. No es que la persona se encuentre bien en esa situación, sino que muchas veces nos resistimos a cambiar una situación por miedo a lo desconocido y miedo al fracaso. Pensamos que “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”, cuando la mayoría de las veces no tiene por qué ser así. Falta un poco de autoconfianza y seguridad en uno mismo para atreverse a salir de la zona de confort y entrar en la de aprendizaje, donde no sabemos que puede pasar pero, de todos modos, si ya estamos mal, ¿qué perdemos por intentarlo? Al menos, nos quedará la satisfacción de que conseguimos atrevernos y arriesgar en aras de un futuro mejor. Al no depender el éxito completamente de nosotros, no lo tenemos garantizado pero sí podemos estar satisfechos en el sentido de que lo intentamos y lo hicimos lo mejor posible.

¿Qué opinas tú al respecto?

Silvia Adame Fernández

Licenciada en Psicología

Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores

Los 10 hábitos esenciales de las personas positivas

http://noticias.universia.es/en-portada/noticia/2012/08/23/960804/10-habitos-esenciales-personas-positivas.html

 

Las personas positivas suelen mirar la vida de una forma particular que les permite enfrentar cualquier adversidad con sentido del humor y buena ondaSi quieres ser así pero aún luchas contra el negativismo, deberás cambiar tu actitud y adquirir nuevos hábitos, publicados por el portal Lifehack.org

1. Las personas positivas son capaces de terminar con lo que no es saludable en sus vidas. Confían en su capacidad para poner fin a todas las fuerzas negativas que afectan su vida, incluso a las personas que no valen la pena.

2. Las personas positivas no tienen solo un buen día sino que ellos mismos hacen que tengan un buen día. Esos seres humanos lejos de quedarse esperando, toman una posición activa y se entienden constructores de sus propias vidas.

3. Para las personas positivas, el pasado se queda en el pasado. No tienen tiempo para pensar en el pasado ya que están demasiado ocupados en hacer sus nuevas memorias.

4. Muéstrame a una persona positiva y te podré mostrar a una persona agradecida. Las personas positivas son las más agradecidas y no ven los baches de sus vidas sino los tesoros que día a día tienen por descubrir.

5. No se dejan atrapar por sus limitaciones. Las personas positivas se sienten motivadas por el abanico de posibilidades que siempre tienen. Consideran que no hay una solución perfecta a cada problema y que hay más soluciones que posibilidades.

6. No dejan que sus miedos interfieran en sus vidas. Sentirte temeroso te impedirá conocer cosas nuevas y experimentar. Las personas positivas no sienten miedo y son capaces de vivir la vida a pleno. Yconfían en su capacidad personal.

7. Las personas positivas sonríen mucho. Además su sonrisa es contagiosa por lo que repercuten positivamente en quienes lo o la rodean.

8. Las personas positivas suelen ser buenos comunicadores. La mejor manera para interactuar con los demás es estableciendo una buena comunicación.

9. Las personas positivas son capaces de vivir todo tipo de emociones, incluso el llanto.  No es cierto que las personas positivas siempre son felices. La felicidad también consiste en poder vivir el abanico de emociones que existen en la vida.

10. Son personas facultadas. Las personas positivas se niegan a culpar a otros y nunca se sienten víctimas de la vida. Procuran el apoyo entre las personas.


¿Qué encontraré en el País de las Maravillas?

Hoy he visto en la página de Disney de Facebook un post con esta foto que decía:

“The World is like Wonderland. New day, new adventure”.

Cada día será como tú quieras que sea y, como siempre digo, todo depende de nuestra actitud. Si vemos cada día como una oportunidad de vivir nuevas experiencias, aprender cosas nuevas, disfrutar de la compañía de otras personas, apreciar lo que los demás nos pueden aportar, en definitiva, si vemos cada día como lo que es, una oportunidad de crecer como personas, porque nos estamos formando cada día, con cada experiencia que vivimos, por muy insignificante que sea.

He puesto ese título porque pienso que cada persona encontraría un mundo diferente en el País de las Maravillas (no se por qué se llama así si Alicia se encuentra con muchas experiencias estresantes, más que agradables). Nuestra actitud modela las experiencias que vivimos cada día. La forma en que interpretamos y percibimos lo que vivimos a diario está íntimamente relacionada con nuestra actitud. Ante un mismo hecho, dos personas pueden percibirlo de un modo totalmente diferente. A una persona puede haberle “chafado” el día y otra tomarse el mismo hecho como un suceso que contar a los demás y aceptarlo con otra actitud. Aquí podríamos comenzar a hablar de la personalidad y el optimismo disposicional de cada uno, pero lo comentaré en otro post más adelante y dejaré los artículos científicos para quien quiera más información.

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS

Publicado en Ni Ten (Mabuni Shito Ryu Karate Do): “Una pequeña parte de la familia Mabuni

Shito Ryu.” http://basi-nitenmabunishitoryukaratedo.blogspot.com/search/label/Para%20pensar

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS
a) Has de saber la montaña que vas a subir. 
No te dejes llevar por los comentarios de otros, como “aquella es más bonita” o “ésta es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para
lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

b) Has de saber llegar hasta delante de ella. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos: bella, intenresante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿qué ocurre? Las
carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es dfícil en
la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la
cima que pretendes alcanzar.

c) Aprende de quien ya caminó por allí. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que
tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares en
los que colocar la cuerda, senderos, ramas rotas para facilitar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

d) Los peligros, vistos de cerca, son vencibles. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños,
presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras
tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde
colocas el pie, notarás las trampas.

e) El paisaje cambia, conque aprovéchalo. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a
lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de
vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes
ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.

f) Respeta tu cuerpo. Sólo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que
merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te
puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabarás cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy
despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca
de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.

g) Respeta tu alma. No te repitas todo el tiempo. “Voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que
ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el
cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de
la escalada, pero, atención, tampoco te repitas: “Es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te
hará perder la fuerza interior.

h) Prepárate para caminar un kilómetro de más. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté
aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

i) Alégrate cuando llegues a la cumbre. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has
conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu
mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón.
Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has
conseguido.

j) Haz una promesa. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que
a partir de ahora la usarás durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir
otra montaña y partir hacia una nueva aventura.

k) Cuenta tu historia. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras
personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.
Paulo Coelho (Como el río que fluye)

Gritos y susurros

¿POR QUE GRITAN LAS PERSONAS?
                 
Un dia Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente: ¿por qué las personas se gritan cuando estan enojadas?

Los hombres pensaron unos momentos:
porque perdemos la calma <dijo uno>, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Meher Baba; ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?. Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Meher Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán q gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Meher Baba preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente… ¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Meher Baba continuó: -Cuando se enamoran aún más ¿Qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan mas en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Así es ¡cuán cerca están dos personas cuando se aman!
Luego Meher Baba dijo:
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

Cuando nos enfadamos, hacemos y decimos cosas de las que luego nos arrepentimos. Hacemos sentir mal a la otra persona con lo que  le decimos y es algo innecesario. Es mejor tomarse un respiro y pensar, dejar la discusión para más tarde, cuando hemos pensado las cosas tranquilamente. A veces, también sirve escribir lo que queremos decirle a la otra persona. Si lo probáis, veréis como, poco a poco, lo que escribís se va suavizando y termináis de escribir con mejor sensación. En uno de los primeros posts que  escribí, hablo sobre esto. Espero que os haya gustado.
Un saludo.

Atrévete

Muchas veces, los miedos, la comodidad en una situación, evitan que hagamos lo posible por cambiar una situación que no nos gusta. El miedo a no ser capaz, a cometer errores, nos limita a la hora de tomar decisiones y de pasar a la acción. Si no nos equivocamos, no podemos aprender de los errores. Nunca sabremos si hubiéramos sido capaces de hacer bien eso que nos hubiera gustado. Nunca sabremos si hubiera salido bien. Es mejor caer y levantarse que no hacer nada por miedo a caer. Si no vivimos experiencias, si no hacemos nada, siempre vamos a estar limitados.

Dejemos los miedos atrás, la pereza. No pasa nada por intentarlo. Si no sale bien, otra vez será. Ya sabemos como no hay que hacerlo. Siempre aprendemos algo, tanto de los éxitos como de los fracasos, pues nos conoceremos mejor a nosotros mismos. Sabremos hasta donde podemos llegar.

Decálogo de supervivencia de un parado

Os dejo aquí un comentario que he encontrado en el blog de Primer Empleo y me ha gustado mucho. Ya sabía todas esas cosas, pero es mejor dejar constancia por escrito de todo lo que hay que hacer. Como añadido, mi opinión es que lo más importante es la MOTIVACIÓN. Motivación por seguir adelante, por no perder la esperanza y trabajar en la búsqueda activa del empleo con ahínco, como si fuera el primer día. Si nos venimos abajo, todo está perdido. No hacemos bien las entrevistas, no hacemos correctamente las cartas de presentación, etc.

Decálogo de supervivencia de un parado

Por Tomás | Publicado el 11/08/2011

Os voy a comentar una serie de pautas que bajo mi humilde punto de vista son necesarias para la vida rutinaria de un parado, o mejor dicho desempleado.

1.- Tenemos que poner una hora fija o aproximada paralevantarnos, Ya que podemos caer en el error de quedarnos viendo la tele o ante el ordenador por la noche, y luego levantarnos tarde con lo cual desaprovechamos toda la mañana.2.- Dedicar un tiempo fijo al día a la búsqueda de trabajo, en la red, prensa o agencias locales. Se que es costoso y a veces frustrante pero el refranero Español dice “el que la sigue la consigue”. Recordad que en las bibliotecas están todos los periódicos y en muchas de ellas el uso de internet a través de Wifi es gratis, os lo digo por no caer en la tentación de ir al a leer el periódico.

3.- Reservar un tiempo del día para hacer deporte, pasear, o algún tipo de actividad, que os distraiga de la realidad de estar desempleado, no parado, estar en casa o en el bar mata y te vuelves loco, es importantísimo tener la cabeza ocupada en algo, porque como le demos vueltas a todo bufff.

4.- O se tiene enchufe o la búsqueda de trabajo es una carrera de fondo, por lo tanto hay que ser fuertes, si no lo sois, buscad ayuda, en amigos, familiares, o ¿ por qué no? En el Teléfono de la Esperanza (es bueno y gratis).

5.- Procurad no perder el sentido del humor. Los cambios de carácter pueden ser negativos y conllevan deterioros personales y sentimentales. Reírse de todo no nos buscara trabajo, pero si no lo encontramos, nos hará más fuertes frente a la depresión.

6.- Apuntaros a todos los cursos gratis (y OFICIALES) que podáis . Aprenderéis, y sobre todo… mientras estudias mantienes la cabeza ocupada y no piensas. Por otro lado es una forma de ampliar nuestra lista de contactos, importantísimo para la búsqueda de trabajo.

7.- Si un día no aguantas, no te lo guardes todo par ti, acude a foros de desempleados, escribe en ellos y saca todo lo que tienes dentro… es sano y a veces necesario, contactaras con gente que sufre los mismos problemas que tu y os podéis ayudar mutuamente.

8.- Hay que pararse y pensar seriamente en nuestras posibilidades, analizar nuestros defectos, nuestras virtudes, ver lo que podemos hacer con nuestra vida e intentar averiguar en que sector encajaríamos mejor y prepararnos para ello. Todos sabéis que el trabajo no viene a casa hemos de salir a buscarlo.

9.- Tener la mente abierta a los cambios, ya que es posible que tengáis que cambiar de vida, de ciudad de residencia e incluso de país.

10.- Aguantar la espera, saber que has enviado 3000. CV y realizado 500 entrevistas, y nadie te contesta. Al final acabas preguntándote ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? , olvidándote de que compites con 5.000.000 millones mas de personas.

11.- Estamos en paro, .. NO HEMOS HECHO NADA MALO, y por lo tanto no tenemos de que avergonzarnos . Comentad a todo bicho viviente vuestra situación, que buscáis trabajo…. Nunca se sabe quien te puede ayudar. Siempre he dicho que el boca a boca es nuestra mejor publicidad.

Estas son unas pautas espero que os sirvan y me gustaría me ayudaseis a completarlas, estoy abierto a cualquier nueva pauta idea o sugerencia.

Muchas gracias, Tomás, por tu aportación. Son consejos muy útiles.
Un saludo.