En vez de preocuparte, ocúpate en la solución. #Positivo

La preocupación es la intranquilidad e inquietud provocada por pensamientos sobre algún hecho futuro. ¿Por qué pienso tanto sobre el futuro si, de todos modos, el hecho es incontrolable, en cuyo caso no se puede hacer nada y, si es controlable, se puede controlar y prevenir? Porque tenemos miedos e inseguridades. 

Y es que, la incertidumbre nos desconcierta y, como seres humanos que somos, necesitamos sentir control sobre todo lo que nos rodea, lo que se traduce en sentirnos seguros. Ante situaciones de incertidumbre, en las que no controlamos todos los aspectos del entorno de una situación futura, nuestra mente empieza a cavilar y comienzan a surgir pensamientos cada vez más enmarañados. Anticiparnos a los problemas y no dejar de pensar en ello no nos hace ningún bien, sino todo lo contrario. Estos pensamientos distan mucho de sernos útiles, ni mucho menos te van a ayudar a solucionar aquello que te preocupa.

Yo te propongo una acción alternativa. En vez de pre-ocuparte, ocúpate en solucionar el problema. Quitemos el PRE y ocupémonos del problema. Los pensamientos, sin acciones concretas que nos lleven a una solución eficaz, no sirven para nada, salvo para perder el tiempo, sentirnos aún peor y empeorar la situación que nos inquieta.

Cambia tus pensamientos inútiles por pensamientos operativos, que te lleven a hacer algo por cambiar esa situación que te disgusta y tanto te inquieta. Dedica ese tiempo tan valioso a hacer algo útil. Puedes pensar, por ejemplo:

1. – ¿Cómo me siento ahora y porqué?

2. – ¿Qué es lo que realmente me preocupa de esta situación?

3. – ¿Qué sería lo peor que podría pasar? ¿Es realmente tan malo?

4. – ¿Se puede evitar que ocurra?

5.- Si no se puede evitar, ¿tiene sentido que lo pase mal anticipadamente?, ¿podría yo obtener algún beneficio/aprendizaje de esa situación?

6.- Si se puede evitar, ¿qué puedo hacer? Piensa, al menos, tres acciones y sus consecuencias más probables antes de elegir una de ellas.

7.- Después comprueba tus progresos y piensa qué tal te ha ido, si ha salido como esperabas y si estás satisfecho con la elección.

 

Este análisis te ayudará a pasar a la acción, en vez de perder el tiempo y aprender a mejorar en la solución de tus problemas.

Recuerda: Olvida el PRE y OCÚPATE de la situación.

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Saludos,

Silvia Adame Fernández.

Licenciada en Psicología, Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.

Miembro de la Comisión de Envejecimiento del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental.

Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva.

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El #optimismo mejora el sistema inmune.

Post de la web http://www.optimista.net

Aunque sea difícil probarlo hay base científica para afirmar que el optimismo y la ausencia de estrés mejora el sistema inmunitario, pero los avances en la investigación en este campo nunca darán “una protección absoluta” contra virus o bacterias, “que siempre ganarán”.

Así lo han afirmado hoy en Oviedo en rueda de prensa el biólogo británico Gregory Winter y el patólogo estadounidense Richard Lerner, dos viejos amigos y competidores galardonados con el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por los avances que han logrado en la mejora del sistema inmunitario.

Ambos han logrado fabricar un sistema inmune sintético en tubo de ensayo y demostrado su potencial curativo al superar el repertorio de anticuerpos naturales que genera el cuerpo humano cuyo uso atenua el dolor de los pacientes y detiene el progreso de enfermedades inmunes, patologías degenerativas y algunos tumores.

Lerner ha apuntado que hace años pensó que no tenía sentido creer que el optimismo fortaleciese el sistema inmunitario, pero que la experiencia demuestra que éste se ve debilitado por el uso de esteroides, cuya producción aumenta con el estrés.

“Una persona pesimista ve la vida de manera más estresante, produce más esteroides y tiene más infecciones que alguien más alegre, hay base científica que lo explica”, ha señalado el científico estadounidense y corroborado Winter aunque, ha matizado, puede ser difícil probarlo “de manera rigurosa”.

En cuanto a la posibilidad de que de sus investigaciones pueda derivarse una “inmunidad absoluta” en el ser humano de manera artificial, ambos han considerado que la resistencia a los virus y bacterias hasta ahora conocidos puede mejorarse, pero no para los que puedan aparecer en el futuro “que, al final, siempre ganarán”.

Lerner ha advertido de que, salvo algunas infecciones, hay muy pocas enfermedades que la medicina pueda curar completamente, pero sí mejorar la calidad de vida de los pacientes como en el caso del VIH, convertido hoy en una enfermedad crónica, aunque ha trasladado a la industria farmacéutica la pregunta de cómo abaratar esos tratamientos para que puedan ser accesibles en todo el mundo.

Para Winter, fundador de varias empresas de biotecnología, ha defendido la necesidad de que este sector industrial rentabilice las inversiones necesarias para avanzar en la investigación dado que, de no ser así, se paralizaría su desarrollo posterior.

“Es difícil pedir que nos den los fármacos gratis porque, entonces, ¿quién va a pagar el desarrollo futuro de esos fármacos?”, se ha preguntado tras coincidir con su colega en la necesidad de mantener en tiempos de crisis el gasto en investigación, “que supone una fracción pequeñísima del presupuesto de un país”.

Para los galardonados, épocas de recortes como la actual son un buen momento para invertir en investigación, que acaba generando riqueza en un mundo dominado por la industria del conocimiento, “¿o alguien se imagina California sin Google o Facebook que han surgido de la investigación?”, se ha preguntado Lerner.

Según Winter, Caballero del Imperio Británico, en el sector público no hay dinero suficiente para lograr “que las medicinas sean gratis” lo que hace necesario que en el proceso investigador, bien sea en una fase inicial o más avanzada, siempre sea necesario buscar que los fármacos que se desarrollan tengan un uso comercial.

Los dos galardonados no han ahorrado elogios mutuos y así el biólogo británico ha destacado la “honestidad y excentricidad” de Lerner, así como el hecho de que habla “claro” mientras que el estadounidense ha alabado a un gran científico con el que ha sido un placer “competir y colaborar” en empeños “muy importantes” a lo largo de un viaje “que la amistad ha hecho más sencillo”.

Saber manejar las discusiones y recibir críticas.

http://www.europapress.es/salud/noticia-saber-escuchar-salvaguardar-estado-emocional-claves-evitar-discusion-20121124132315.html

Las discusiones peligrosas, que son aquellas en las que “tenemos como prioridad tener la razón”, no suelen lograr ningún resultado y son capaces de dañar la relación entre las personas implicadas, por ello el psicólogo Antonio de Dios recomienda escuchar, evitar los individualismos, tratando de salvaguardar el estado emocional de la otra persona.

Las discusiones, aquellas que no forman parte de un debate, sino que puede calificarse de pelea, ya sea en el ámbito familiar, social o laboral, son “peligrosas”, porque dañan la relación y traición a los valores, explica a Europa Press este especialista del Hospital USP Marbella.

En parte la culpa es del cerebro, ya que como indica, “ante una situación de estrés o peligro, el cerebro emocional consigue que las personas dejen de pensar para salvar la identidad personal”, esto provoca que,“al tratar de salvar nuestra identidad, se dañe la del otro”.

En una discusión, “las personas implicadas suelen luchar por tener la razón. Lo que no solemos percibir es que, cuanto más tratamos de tener razón, más empujamos al otro a ponerse a la defensiva y a dejar de escuchar”; cuando se llega a esta situación, además del gasto de energía, “jamás se llega a un entendimiento”.

Así, a la hora de dar las pautas necesarias para tener una discusiones eficaz, destaca como muy importante tratar que la otra persona se sienta segura antes de intentar tener razón, es decir “salvaguardar el estado emocional” y eso se consigue, sobre todo, “sabiendo escuchar”.

“Cuando escuchamos el mensaje que se trasmite al otro es que es importante para mi, y cuando se trasmite ese mensaje, entonces, esa persona puede sentirse segura”, afirma, aunque para escuchar bien debe hacerse desde los valores de la otra persona, ya que “la clave es escuchar sin tener porqué estar de acuerdo”. En resumen, “hay que hacerle sentir importante, válido y seguro”.

MEJOR ESCUCHAR QUE HABLAR

A su juicio, “cuando la discusión pasa un nivel de excitación, la otra persona ya no está escuchando, está a la defensiva, cualquier conversación no va a llegar a ningún punto, porque no va a haber posibilidad de entendimiento”.

Por otra parte, “si se produce una discusión lo más importante no es lo que decimos, sino cómo lo decimos. Debajo de la conversación que trata de dirimir quién tiene razón hay otras que versan sobre las emociones de cada persona y también sobre su validez”.

De este modo, De Dios reafirma que “dos no discuten si uno no quiere”. Las claves para evitar una discusión es dejar de hacer monólogos y empezar a hacer preguntas, ya que “las personas más eficaces en una discusión son las que pasan más tiempo escuchando que hablando y sus intervenciones son curiosas y llenas repreguntas”.

Del mismo modo, afirma que las personas más eficaces son aquellas que saben escuchar y hacer sentir bien a los demás, “ser capaces de manejar conversaciones difíciles es garantía de éxito”. Uno de los motivos más frecuentes por los que las discusiones son inútiles es porque nos olvidamos de respetar las interpretaciones y, sobre todo, los valores de la otra persona.

Aunque desconoce si han aumentado las discusiones con respecto a otras épocas, sí cree que se discute mucho, posiblemente debido a que “la sociedad actual fomenta la inseguridad individual”“Normalmente lo que se hace bien vale poco, mientras que cuando se hace algo mal todo el mundo lo señala”, añade.

RESPECTAR LOS VALORES

“Normalmente estamos tan pendientes de nuestro punto de vista que lo defendemos incondicionalmente sin ni siquiera pensar que si la otra persona opina diferente quizás sea porque tiene información que nosotros no tenemos” y, en este sentido, advierte de que “solemos considerar que lo que está bien es aquello que comparte nuestros valores”.

“Pero quizá lo más importante sea aceptar que en ocasiones los valores de cada persona son diferentes y tenemos que elegir entre respetar los de los demás y hacerles sentir escuchados, entendidos y valorados, o defender los nuestros (valores) pese a que con ello estemos renunciando al Amor para tener razón”, añade.

De Dios cree que el problema no es tanto por qué se discute, sino que se discute normalmente porque la persona se encuentra insegura; “nadie debe tener poder sobre las emociones de uno a no ser que se le permita, y si no se siente insegura la persona, no entra en una discusión”, afirma.

Del mismo modo, aclara que, ante una discusión, uno no debe buscar ser refutado por el otro ya que, lo importante, “es ponerse en el lugar del otro”. “Cuando una persona necesita sentirse entendido en una discusión es una cuestión emocional, entonces debería preguntarse por esa dependencia, por qué como adulto tiene necesidad de ser entendido”, concluye.

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Mi aportación:

Cierto es que cuando alguien nos comenta algo que le molesta de nosotros, es decir, nos hace una crítica, nos ponemos a la defensiva y dejamos de escuchar. En el curso que impartí la semana pasada estuvimos trabajando cómo recibir críticas. Al igual que comenta el psicólogo entrevistado, lo primero es practicar la escucha activa. Prestar atención al contenido de la crítica. Además de intentar comprender qué es exactamente lo que le ha molestado a la persona de nosotros, hacemos que se sienta escuchada y favorecemos la comunicación. De otro modo, si no escuchamos y estamos a la defensiva, favorecemos la discusión e impedimos el buen entendimiento entre las partes. Por eso es tan importante.

Por otro lado, cuando la crítica es general, siempre es recomendable preguntar e intentar concretar. Preguntas del tipo ¿A qué te refieres con … (que soy una egoísta, por ejemplo)? Cuanto más clara y concreta sea la crítica, más fácil será comprenderla, ponerse en el lugar del otro e intentar cambiarla, si se está de acuerdo con ella.

Pero además de prestar atención a lo que dice la otra persona y concretar acerca de lo que se nos critica, es importante empatizar con la persona y mostrarle nuestro acuerdo o desacuerdo. También tenemos que tener en cuenta que hacer una crítica o pedir un cambio de comportamiento no es fácil. Probablemente, la persona no quiera que nos enfademos con ella y le cueste decírnoslo, lo mismo que nos pasaría a nosotros si queremos hacer una crítica. Por ejemplo, podemos decir “entiendo que te sientas molesto, yo estaba en esta situación…”.

Cuando la situación se vuelve acalorada y ya no sabemos ni lo que decimos, siempre es mejor practicar el autocontrol y dejar la discusión para otro momento, respetando así los valores del otro. Una vez se haya pensado con tranquilidad, la situación se ve de otra manera y también facilita que nos pongamos en el lugar del otro. Muchas veces viene bien escribir una carta dirigida a la persona contándole cómo vemos la situación y cómo nos sentimos. Al final de la carta, habremos cambiado nuestra opinión sobre la situación. Al principio, nos sentimos dañados y no podemos ponernos en el lugar del otro, pero conforme escribimos, vamos viendo la situación desde ambas perspectivas.

Sin más, espero que lo pongáis en práctica. Son consejos muy útiles, que favorecen las relaciones interpersonales.

Un saludo,

Silvia Adame Fernández

Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.

 

 

Los 10 hábitos esenciales de las personas positivas

http://noticias.universia.es/en-portada/noticia/2012/08/23/960804/10-habitos-esenciales-personas-positivas.html

 

Las personas positivas suelen mirar la vida de una forma particular que les permite enfrentar cualquier adversidad con sentido del humor y buena ondaSi quieres ser así pero aún luchas contra el negativismo, deberás cambiar tu actitud y adquirir nuevos hábitos, publicados por el portal Lifehack.org

1. Las personas positivas son capaces de terminar con lo que no es saludable en sus vidas. Confían en su capacidad para poner fin a todas las fuerzas negativas que afectan su vida, incluso a las personas que no valen la pena.

2. Las personas positivas no tienen solo un buen día sino que ellos mismos hacen que tengan un buen día. Esos seres humanos lejos de quedarse esperando, toman una posición activa y se entienden constructores de sus propias vidas.

3. Para las personas positivas, el pasado se queda en el pasado. No tienen tiempo para pensar en el pasado ya que están demasiado ocupados en hacer sus nuevas memorias.

4. Muéstrame a una persona positiva y te podré mostrar a una persona agradecida. Las personas positivas son las más agradecidas y no ven los baches de sus vidas sino los tesoros que día a día tienen por descubrir.

5. No se dejan atrapar por sus limitaciones. Las personas positivas se sienten motivadas por el abanico de posibilidades que siempre tienen. Consideran que no hay una solución perfecta a cada problema y que hay más soluciones que posibilidades.

6. No dejan que sus miedos interfieran en sus vidas. Sentirte temeroso te impedirá conocer cosas nuevas y experimentar. Las personas positivas no sienten miedo y son capaces de vivir la vida a pleno. Yconfían en su capacidad personal.

7. Las personas positivas sonríen mucho. Además su sonrisa es contagiosa por lo que repercuten positivamente en quienes lo o la rodean.

8. Las personas positivas suelen ser buenos comunicadores. La mejor manera para interactuar con los demás es estableciendo una buena comunicación.

9. Las personas positivas son capaces de vivir todo tipo de emociones, incluso el llanto.  No es cierto que las personas positivas siempre son felices. La felicidad también consiste en poder vivir el abanico de emociones que existen en la vida.

10. Son personas facultadas. Las personas positivas se niegan a culpar a otros y nunca se sienten víctimas de la vida. Procuran el apoyo entre las personas.


La actitud…

“No es lo que te pasa lo que determina tu futuro.

Es lo que haces con lo que te pasa.

Es tu actitud ante lo que te pasa.

Es cómo respondes ante lo que te está pasando.”

Germán González y Ana María Liñares.

¿Qué encontraré en el País de las Maravillas?

Hoy he visto en la página de Disney de Facebook un post con esta foto que decía:

“The World is like Wonderland. New day, new adventure”.

Cada día será como tú quieras que sea y, como siempre digo, todo depende de nuestra actitud. Si vemos cada día como una oportunidad de vivir nuevas experiencias, aprender cosas nuevas, disfrutar de la compañía de otras personas, apreciar lo que los demás nos pueden aportar, en definitiva, si vemos cada día como lo que es, una oportunidad de crecer como personas, porque nos estamos formando cada día, con cada experiencia que vivimos, por muy insignificante que sea.

He puesto ese título porque pienso que cada persona encontraría un mundo diferente en el País de las Maravillas (no se por qué se llama así si Alicia se encuentra con muchas experiencias estresantes, más que agradables). Nuestra actitud modela las experiencias que vivimos cada día. La forma en que interpretamos y percibimos lo que vivimos a diario está íntimamente relacionada con nuestra actitud. Ante un mismo hecho, dos personas pueden percibirlo de un modo totalmente diferente. A una persona puede haberle “chafado” el día y otra tomarse el mismo hecho como un suceso que contar a los demás y aceptarlo con otra actitud. Aquí podríamos comenzar a hablar de la personalidad y el optimismo disposicional de cada uno, pero lo comentaré en otro post más adelante y dejaré los artículos científicos para quien quiera más información.

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS

Publicado en Ni Ten (Mabuni Shito Ryu Karate Do): “Una pequeña parte de la familia Mabuni

Shito Ryu.” http://basi-nitenmabunishitoryukaratedo.blogspot.com/search/label/Para%20pensar

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS
a) Has de saber la montaña que vas a subir. 
No te dejes llevar por los comentarios de otros, como “aquella es más bonita” o “ésta es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para
lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

b) Has de saber llegar hasta delante de ella. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos: bella, intenresante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿qué ocurre? Las
carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es dfícil en
la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la
cima que pretendes alcanzar.

c) Aprende de quien ya caminó por allí. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que
tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares en
los que colocar la cuerda, senderos, ramas rotas para facilitar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

d) Los peligros, vistos de cerca, son vencibles. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños,
presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras
tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde
colocas el pie, notarás las trampas.

e) El paisaje cambia, conque aprovéchalo. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a
lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de
vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes
ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.

f) Respeta tu cuerpo. Sólo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que
merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te
puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabarás cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy
despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca
de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.

g) Respeta tu alma. No te repitas todo el tiempo. “Voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que
ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el
cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de
la escalada, pero, atención, tampoco te repitas: “Es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te
hará perder la fuerza interior.

h) Prepárate para caminar un kilómetro de más. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté
aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

i) Alégrate cuando llegues a la cumbre. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has
conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu
mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón.
Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has
conseguido.

j) Haz una promesa. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que
a partir de ahora la usarás durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir
otra montaña y partir hacia una nueva aventura.

k) Cuenta tu historia. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras
personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.
Paulo Coelho (Como el río que fluye)

Gritos y susurros

¿POR QUE GRITAN LAS PERSONAS?
                 
Un dia Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente: ¿por qué las personas se gritan cuando estan enojadas?

Los hombres pensaron unos momentos:
porque perdemos la calma <dijo uno>, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Meher Baba; ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?. Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Meher Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán q gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Meher Baba preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente… ¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Meher Baba continuó: -Cuando se enamoran aún más ¿Qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan mas en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Así es ¡cuán cerca están dos personas cuando se aman!
Luego Meher Baba dijo:
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

Cuando nos enfadamos, hacemos y decimos cosas de las que luego nos arrepentimos. Hacemos sentir mal a la otra persona con lo que  le decimos y es algo innecesario. Es mejor tomarse un respiro y pensar, dejar la discusión para más tarde, cuando hemos pensado las cosas tranquilamente. A veces, también sirve escribir lo que queremos decirle a la otra persona. Si lo probáis, veréis como, poco a poco, lo que escribís se va suavizando y termináis de escribir con mejor sensación. En uno de los primeros posts que  escribí, hablo sobre esto. Espero que os haya gustado.
Un saludo.

Se hace camino al andar

Os dejo una frase de Jorge Bucay.

“Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes”.

Si no hacemos nada ante los problemas y los evadimos, estamos evadiendo nuestro propio crecimiento personal, nuestro propio aprendizaje de la vida. Con cada decisión, con cada paso que damos en la vida, con cada problema/dificultad que afrontamos, estamos creciendo personalmente, vamos madurando. Esta semana he estado pensando sobre este tema. Conozco a personas que les da miedo ir al médico solas, o que no saben que decir si tienen que ir al banco a pedir algo, por ejemplo. Son todas esas situaciones, triviales, las que nos hacen ser más independientes, aunque parezca una tontería. Poco a poco, se va perdiendo el miedo a solventar las pequeñas dificultades por uno mismo, sin necesidad de que nadie lo haga por nosotros o nos acompañe.

Hay un refrán que dice algo así: “No le des de comer, ayúdale a pescar“. En el fondo, le hacemos un favor al otro si le enseñamos a hacer algo en vez de dárselo hecho.

¿Qué opináis vosotros?

Camino

Atrévete

Muchas veces, los miedos, la comodidad en una situación, evitan que hagamos lo posible por cambiar una situación que no nos gusta. El miedo a no ser capaz, a cometer errores, nos limita a la hora de tomar decisiones y de pasar a la acción. Si no nos equivocamos, no podemos aprender de los errores. Nunca sabremos si hubiéramos sido capaces de hacer bien eso que nos hubiera gustado. Nunca sabremos si hubiera salido bien. Es mejor caer y levantarse que no hacer nada por miedo a caer. Si no vivimos experiencias, si no hacemos nada, siempre vamos a estar limitados.

Dejemos los miedos atrás, la pereza. No pasa nada por intentarlo. Si no sale bien, otra vez será. Ya sabemos como no hay que hacerlo. Siempre aprendemos algo, tanto de los éxitos como de los fracasos, pues nos conoceremos mejor a nosotros mismos. Sabremos hasta donde podemos llegar.