En vez de preocuparte, ocúpate en la solución. #Positivo

La preocupación es la intranquilidad e inquietud provocada por pensamientos sobre algún hecho futuro. ¿Por qué pienso tanto sobre el futuro si, de todos modos, el hecho es incontrolable, en cuyo caso no se puede hacer nada y, si es controlable, se puede controlar y prevenir? Porque tenemos miedos e inseguridades. 

Y es que, la incertidumbre nos desconcierta y, como seres humanos que somos, necesitamos sentir control sobre todo lo que nos rodea, lo que se traduce en sentirnos seguros. Ante situaciones de incertidumbre, en las que no controlamos todos los aspectos del entorno de una situación futura, nuestra mente empieza a cavilar y comienzan a surgir pensamientos cada vez más enmarañados. Anticiparnos a los problemas y no dejar de pensar en ello no nos hace ningún bien, sino todo lo contrario. Estos pensamientos distan mucho de sernos útiles, ni mucho menos te van a ayudar a solucionar aquello que te preocupa.

Yo te propongo una acción alternativa. En vez de pre-ocuparte, ocúpate en solucionar el problema. Quitemos el PRE y ocupémonos del problema. Los pensamientos, sin acciones concretas que nos lleven a una solución eficaz, no sirven para nada, salvo para perder el tiempo, sentirnos aún peor y empeorar la situación que nos inquieta.

Cambia tus pensamientos inútiles por pensamientos operativos, que te lleven a hacer algo por cambiar esa situación que te disgusta y tanto te inquieta. Dedica ese tiempo tan valioso a hacer algo útil. Puedes pensar, por ejemplo:

1. – ¿Cómo me siento ahora y porqué?

2. – ¿Qué es lo que realmente me preocupa de esta situación?

3. – ¿Qué sería lo peor que podría pasar? ¿Es realmente tan malo?

4. – ¿Se puede evitar que ocurra?

5.- Si no se puede evitar, ¿tiene sentido que lo pase mal anticipadamente?, ¿podría yo obtener algún beneficio/aprendizaje de esa situación?

6.- Si se puede evitar, ¿qué puedo hacer? Piensa, al menos, tres acciones y sus consecuencias más probables antes de elegir una de ellas.

7.- Después comprueba tus progresos y piensa qué tal te ha ido, si ha salido como esperabas y si estás satisfecho con la elección.

 

Este análisis te ayudará a pasar a la acción, en vez de perder el tiempo y aprender a mejorar en la solución de tus problemas.

Recuerda: Olvida el PRE y OCÚPATE de la situación.

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Saludos,

Silvia Adame Fernández.

Licenciada en Psicología, Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.

Miembro de la Comisión de Envejecimiento del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental.

Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva.

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